16 feb. 2011

Erase una vez una ciudad con miedo.


Erase una vez una ciudad maravillosa. Donde todo el mundo era feliz, simpátic@, capaz.
Una cálida mañana llegó un coche de grandes dimensiones. Negro. Cargado de maletas. En él viajaba un caballero vestido de negro. Alto, apuesto y lleno de vida.
Cuando bajó de su flamante vehículo pregunto por el Ayuntamiento . El viandante que por allí pasaba le dijo con miedo. "Allí.....allí... Ese edificio de cristales nuevos....." Y corriendo se fue a su casa y cerro la puerta con llave.
En aquel preciso instante , el apuesto caballero... se dio cuenta de que aquel hombre tenía miedo. Casi ni le miraba a la cara ¿Será porque sabía que era primo de un antiguo concejal de ese Ayuntamiento?
Anduvo un tiempo y se encontró con el vendedor de frutas y ni corto ni perezoso le preguntó. -"oiga, Sr. ¿Me podría decir si este pueblo tan grande tiene un buen lugar para tomar café?
El frutero, agachando su cabeza le contestó. -" Sí Sr. hay uno cerca, el café que hace su dueño es buenísimo. Pero mejor será que vaya usted a casa de "voluntaris per..." por lo que pueda pasar."
El caballero volvió a quedarse un poco extrañado -"¿Porque las gentes de tan bello pueblo tenían tanto miedo?
Acudió a tomar el café. No era de gran calidad, pero llenaba el estómago....

Pasaron unos minutos y retomó su camino a la casa municipal. Cuando entró por la puerta, se encontró con un montón de policías. Sigilosamente...se acercó y les preguntó.-"¿Saben ustedes dónde puedo encontrar a algún funcionari@ que me ayude? " y el policía con el mismo miedo que el resto le contesto...- "Tiene usted que hablar con el concejal. Si lo que quiere es información pública...Los funcionarios tienen orden de no darle nada a nadie. Aunque sea un usted concejal."

El hombre se marchó cabizbajo, triste, melancólico. Desde hacía años le habían hablado de una ciudad hospitalaria, feliz, y llena de hermandad. Y ahora , que había conseguido algún dinero para visitarla . Se la encontraba triste, con ciudadanos llenos de miedo, lúgubre y demasiado protegida.
El Sr del coche oscuro. Se fue de nuevo a su ciudad . Que aunque pequeña era mucho más acogedora y no tenía miedo .

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Encarna ¿qué estás diciendo? luego no te extrañes que cuando el PSOE se lleve la peor estampá de su historia, pero si representantes del PSOE como tú describes historias como esta de su propia ciudad, no es estar alejado de la realidad, es estar en otra dimensión diferente a la de los ciudadanos. Esto estaría muy bien si se lo contaras a unos de fuera, pero a los de Torrent, se rien de tí leyendo esto

Encarna Redón dijo...

Pues me parece que no te enteras tú. Está en boca de todo el mundo. La gente tiene miedo a las represalias.