15 ene. 2009

Gastar por gastar.






El consumo irresponsable

No hace tanto tiempo, que nuestros antepasados lavaban la ropa a mano. Tampoco hace mucho que los niños de esta y otras ciudades, tenían una sola muda para los Domingos, que guardaban con mucho cariño y cuidado, cada final de festivo, con bolitas de alcanfor.
Aún, recuerdo aquellos armarios con llave de metal símbolo del arte orfebre. Armarios que al abrirlos, desprendían ese olor mentolado de aquellas bolsitas .

Ahora, en los tiempos que corre. Parece que vale todo. Hasta los juguetes, van empaquetados en un número indiscriminado de papel, caja , gomas y plástico.
Los niños, han dejado de valorar lo sencillo. Necesitan de todo para sobrevivir el invierno.
Antes, si llovía, los niños salíamos igual. Abrigados, eso sí, para que la garganta no se constipe.
Ahora, la culpa la tenemos los padres. Creamos niños consumistas. En ellos, está el futuro de la sociedad, y (como Franco), nos empeñamos en dejarlo todo "atado y bien atado".
Si el niño se cansa, es porque las zapatillas no son de marca (dicen algunos padres)
Si el niño contesta mal, es porque ese profesor que tiene, no les enseña como debe (dicen otros).
Los futuros ciudadanos serán consumistas por excelencia. Ya ,nosotros, podemos alardear de serlo. Imagínense los futuros padres.

No es necesario, tener un abrigo que vaya a conjunto con los zapatos, el bolso, la goma del pelo etc.., tampoco, nuestros hijos , necesitan tener unas mochilas de colegio, con un montón de llaveros colgando que no sirven para nada. ¡Claro, como algunos son de las tiendas del "todo cien" ! Parece que así, no son tan innecesarios.
Recuerdo , cuando, algunas madres, compraban en algunas tiendas de Torrent, la ropa a plazos. En la de mi amigo Rigo, esto sucedía muy a menudo. Algunas madres, les hacían buenos armarios de ropa a sus hijos, para que así pareciera que tenían más. Un buen atuendo, decían ellas, hace al monje.
Ahora, estamos continuando, lo que algunos padres, no todos claro, empezaron entonces.

Muchos, de los del antic Torrent, acostumbraron a sus hijos a la visita del "Corte Inglés " cada mes del año. Allí, todo, era de calidad. O por lo menos te devolvían el dinero, si al chico no le valían los pantalones.
Ahora, siguiendo la tradición, compramos por comprar, y eso, está deteriorando nuestro entorno. ¿O es que creemos que las cosas que compramos, salen de la nada?
Seamos capaces de comprar lo que necesitamos, si es de segunda mano, no pasa nada. Que a nadie le de vergüenza tener un ordenador de segunda mano, si por lo menos contribuye a que sus hijos tengan acceso a las nuevas tecnologías. Que a nadie le parezca mal, no comprar cosas sin necesidad, el consumo, debe ser responsable, y educar a los niños al hacerlo, que el futuro que les espera, puede no ser tan bueno y las costumbres, son muy difíciles de quitar.

Esto, también le vendría bien a nuestro ayuntamiento, que manda cartas a casa con papel del caro. Osea, del que se va deteriorando el entorno medioambiental.

Ahora, que , palmeras con picudo rojo tenemos de sobra, a lo mejor, las utilizan para hacer papel para hacer publicidad de nuestra Alcaldesa.
Según me dijeron ayer, en las fotos, sólo le está permitido salir a ella, a sus compañeros, que ni se les ocurra pretenderlo.
Prometo no criticar los panfletos destinados a su promoción, si por lo menos, son"sostenibles".

3 comentarios:

Rafa Hernández dijo...

Encarna como tú bien explicas, ese ha sido siempre uno de los grandes defectos de los españoles, y nos ha pasado y nos seguirá pasando, ya que es una especie de paranoia de difícil cura. Una inmensa mayoría viven al día, y toda su vida entrampados hasta que la cascan. Mucha gente no ha terminado de finiquitar un proyecto, y ya han andado pidiendo un préstamo para involucrarse en otro, metiéndose en berenjenales difícil de salir, cuando en ocasiones se trata de simples caprichos que no se necesitan. Queremos abarcar lo que no podemos y no está a nuestro alcance, enmascarándonos y fingiéndonos a nosotros mismos. Mi abuelo a eso le llamaba; “peerse en botija para que retumbe”. Todos no podemos tener lo mismo; “que no es justo, por supuesto” pero desgraciadamente así ocurre. Si él vecino tiene un apartamento a pie de playa, y tú una casita en el campo no aspires a lo del primero sino tienes posibilidades. Conformate con la casita y piensa que muchos no tienen ni eso. Cada cual debe conocer sus limitaciones. Un abrazo.

Encarna Redón dijo...

La verdad, Rafa, es que lo importante es conformarse con lo que uno tiene "material e innecesario". Pero, amigo, intentar adquirir, más cultura, evolución ,amigos, etc. Eso, tiene muchos menos adeptos. Es una pena. Un abrazo

Anónimo dijo...

la culpa de todo lo que nos pasa la tiene franco, aznar y catala