13 may. 2008

Angel Gallego Miquel.


Era sencillo, trabajador, buena persona.

Estoy segura que los días no pasan igual en la Brigada de Obras y Servicios Municipales del Ayuntamiento de Torrent sin Ángel.

No hace mucho, fui compañera de él. Le recuerdo con tanto cariño…

Este Domingo, cuando me llamó el anterior Jefe de Brigadas y me lo dijo, me recorrió un malestar por todo el cuerpo que desee apagar el teléfono y que todo fuera un sueño. Dicen, que los políticos no deben llorar. En fin, todo es cuestión de gustos, de sensibilidades y de ganas de hacernos la vida imposible a los más sensibles.

Ángel, mi compañero, siempre fue una persona tan trabajadora, que a veces lo era demasiado. Tenia buenos amigos en su centro de trabajo, y otros, como en casi todos los sitios se aprovechaban de él, de su bondad verdadera . De todas formas, él, siempre intentaba colaborar en todo lo que podía, aunque fuera en detrimento de su propio tiempo libre.

Estoy segura, que en este mundo que nos rodea, lleno de incertidumbre y desconfianza, ha quedado un gran hueco para mi compañero Ángel, el hombre. Hombre por excelencia, por serlo siéndolo y no simplemente aparentándolo.

Le recuerdo arrodillado en la última de las cosas que le mandé. Los aseos del colegio de San Marcos. Allí, con su apariencia robusta, trabajaba con prisas, como casi siempre, en conseguir instalar los inodoros del centro. Recuerdo mirarlo, observar cómo trabajaba y pensar...: -“¡Mira que este Angel es trabajador!

Amigo, compañero, humano donde los haya. Espero que durante la andadura que me espera ,sea capaz de ser la mitad de buena persona que has sido. Espero que tus hijos se sientan orgullosos de ti, de los que fuiste, de lo que luchaste por ellos y sobre todo de lo que has aportado a esta sociedad injusta. Injusta, hoy, por dos cosas, porque en ella sin ti, no es lo mismo y porque como casi todos los seres humanos hoy, me planteo, que hay personas malas, pero de las de verdad, las cuales , merecen irse antes que tú.

Sabes, amigo, ha sido un honor estar ahí, cerca . Como tu jefa, como tu amiga, como lo que tú quieras, pero cerca de tí. No te olvidaré jamás, que no te quepa duda.Fuiste un líder de lo sencillo, de lo humano, de lo profesional .Por eso quiero que aunque todo el mundo que te voy a nombrar te recuerda como yo en el corazón ; lo sepan unos ,y lo recuerden otros. Sé lo que quiero decir a tus hijos, tu mujer, tus padres, tus jefes de ahora, los de antes . También a los que no te puedan tener cerca, los que se dedican a no valorar las pequeñas cosas, los que estuvieron en tu entierro y no en tu vida, y sobre todo a los que lloraron por ti. Hoy todos tus compañeros, te rendimos el mejor homenaje que te mereces….seguir tu ejemplo.

Gracias amigo ,por ser , humano siéndolo.

1 comentario:

Pepe Sáiz dijo...

Hola Encarna, debo confesarte que quizas por su timidez, Angel no hera capaz de decirte en la cara el aprecio y el cariño especial que sentía por ti, a mi personalmente me lo dijo en mas de una ocasión. Dicho esto, darte las gracias por rendir este pequeño homenaje a este gran hombre que fué nuestro amigo y compañero Angel. No podía pasar por alto sumarme a este sencillo gesto para su recuerdo y desde este espácio quisiera también aprovechar para trasladar mi dolor a toda su familia y en especial a sus hijos que como bién dices, deben estar muy orgullosos del padre que tuvieron. Durante los dieciocho años que hemos trabajado juntos, siempre ha sido el colaborador que cualquier jefe le gustaría tener. Odio los elogios y buenas palabras como algo habitual para las personas que mueren, pero tengo que añadir que, no todos los que mueren son buenas personas, pero mi amigo Angel no hera bueno, hera excepcional (descansa en paz Amigo).Quisiera dedicarle un pequeño poema.

A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo,
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida paso a paso.

A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme mis espinas más agudas,
los arrebatos del humor, la negligencia
las vanidades, los temores y las dudas.

Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad,
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad.
Porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón,
por capitán y timonel...
¡un corazón!

A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbara sin querer nuestra armonía,
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir alguna vez por tonterías.

A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra,
y entre los versos olvidados de un poema
mi pobre alma incorregible de cigarra.

Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad,
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad.
Porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón,
por capitán y timonel...
¡un corazón!

Amigo mío si esta copla como el viento
a donde quieras escucharla te reclama,
serás plural porque lo exige el sentimiento
cuando se llevan los amigos en el alma.



Autor: A. Cortez