22 feb. 2009

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¿Qué intereses mueven a FAES, COPE y Libertad Digital?
España: La irrupción de la nueva extrema derecha mediática



La virulencia, el revisionismo histórico y el uso constante del insulto son sus rasgos. Más radicales que la derecha clásica, estos medios imitan el modelo neocon de EE UU.

“En Cataluña los terroristas mandan”, “El PSOE y ETA han pactado la destrucción de España”, “Franco dejó un país próspero y modernizado”... Son sólo algunas de las frases que pueden escucharse en la COPE, que se repiten entre los columnistas de portales de Internet como Libertad Digital y que han ganado un importante espacio entre las páginas de El Mundo. Afirmaciones que hasta hace poco parecían exclusivas de publicaciones de grupos ultraderechistas se han vuelto cotidianas en radios, televisiones y grandes empresas informativas ligadas al ala más extremista del Partido Popular.

Algunos expertos y analistas políticos ya han lanzado una voz de advertencia: no estamos sólo ante la derecha tradicional. La nueva estrategia que se ha lanzado desde estos medios guarda estrechos paralelismos con la que desde hace décadas practica el movimiento fundamentalista neoconservador estadounidense, entre cuyos méritos se encuentra haber aupado por dos veces a George W. Bush a la presidencia. Su clave: un discurso visceral y marcadamente más agresivo, donde se apela a la emoción y, con frecuencia, al miedo. Siguiendo el modelo norteamericano, en los últimos años una red mediática, académica e ideológica agita los fantasmas particulares de la desintegración de España, la desaparición de la familia o la persecución del catolicismo.

No obstante, este entusiasmo ideológico está lejos de ser gratuito. Tan sólo Jiménez Losantos, uno de los mayores gurús de la nueva extrema derecha, se embolsa cerca de 800.000 euros al año por el trabajo de insultar cada día desde las o­ndas.

El imperio mediático de la nueva extrema derecha

La maratón de insultos arranca a las seis en punto. Comienza La mañana, el magacín de la COPE presentado por Federico Jiménez Losantos. El locutor ofrece su visión de los asuntos del día. Sobre el Estatut y Cataluña: un modelo “esencialmente dictatorial. (...) Una Corea andrajosa y muerta de hambre. (...) Se verá correr la sangre por el Llobregat” (sic). Sobre el proceso de paz: “un pacto entre el PSOE y ETA(...) se pretende destruir la idea misma de España.” Sobre los atentados del 11-M: “producto de una conspiración para echar al PP del poder. A quienes me preguntan si creo a la izquierda española capaz de semejante barbaridad les contesto, sin dudarlo, que sí”.

No son exageraciones aisladas. El mismo tono sigue por la red en Libertad Digital, en La Razón, o en la teoría de la conspiración de El Mundo. Incluso de madrugada, opinión e información se confuden en Diario de la Noche, noticiario de Telemadrid conducido por Germán Yanke, autor de libros como La dictadura de Ibarretxe o Ser de derechas.

Isidro López, sociólogo, ha seguido de cerca estos medios. A su juicio, el fenómeno va más lejos del conservadurismo clásico. “Los mensajes se han vuelto mucho más agresivos. Se lanzan directamente a la yugular”, explica. “Todo el tiempo la propaganda invade la información. Se apela continuamente a lo emocional con el recurso del miedo.”

Sin embargo, como advierte Mario Cuéllar, miembro de la Asociación para la Investigación y el Desarrollo de la Cultura Audiovisual, AIDEKA, “no se trata de algo nuevo. Es el modelo que desde hace años emplean los neocon. Una estrategia que ha obtenido un gran poder de influencia en EE UU y que se intenta extrapolar a medios españoles.

Sus bases se ha encargado de estudiarlas Juan Jesús Mora, profesor de Filosofía del Derecho y experto en Pensamiento político. “Se parte de la idea elitista de la ‘noble mentira’. Es una idea muy presente en Maquiavelo y que en el siglo XX retoma Leo Strauss, uno de los filósofos de cabecera de los neocon: el engaño es válido si se obtiene un bien mayor. Se ha visto claro cómo se usaba ese principio en la guerra de Iraq”.

Los medios de comunicación son uno de los pilares básicos para estas estrategias. “Hace falta generar ideas y después radiarlas”, señala Mora, para quien “los intelectuales juegan un papel fundamental, al encargarse de construir un discurso demoledor desde el punto de vista emotivo”.

En el caso español, el mayor intento de crear un think tank al estilo estadounidense tiene nombre propio: FAES, la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, el centro en el que se fusionaron en 1999 cinco de las seis fundaciones del PP y que se ha convertido en el principal laboratorio de ideas del partido.

1 comentario:

Ricardo Campos dijo...

No sólo es a nivel mediático. No hace mucho, el alcalde Valladolid, comparó a Garzón con ETA. Muy fuerte